Nunca INjóven
La ilusión del tiempo
Arquitecta del Pensamiento
Desde Gilgamesh y su búsqueda desesperada de la eterna juventud,
hasta los dioses que bebían néctar para prolongar la vida.
Desde Gilgamesh y su búsqueda desesperada de la eterna juventud,
hasta los dioses que bebían néctar para prolongar la vida.
En 1942, los nazis le quitaron todo a un psiquiatra:
su abrigo, su identidad, su libertad y casi su vida.
Pero jamás lograron arrebatarle el sentido ni la razón de vivir.
Ese fue el porqué que le permitió sobrevivir.
Le raparon la cabeza y le tatuaron un número.
Su nombre era Viktor Frankl.
Tema energético:
✨ “Recalibración emocional, decisiones inteligentes, expansión suave y alineación profunda entre mente y corazón.”
Es una semana de equilibrio, de avances, de “ahora sí ya sé para dónde voy”.
El universo te hace un fine-tuning para cerrar junio con clase cósmica.
ÍNDICE
🌟 Semana 25 — Del 18 al 24 de junio 2026
📅 Cuadro astrológico
🔮 Interpretación
🔥 Aries
🌿 Tauro
🧠 Géminis
🌊 Cáncer
🔥 Proyección emocional, económica y futura
🕯 Rituales recomendados
🎨 Colores que favorecen la semana
🔢 Números de la suerte
Tema energético:
🌊 “Profundización emocional, reorganización interna, claridad suave y un renacimiento energético que prepara portales de julio.”
Esta semana es emocional, psíquica, reveladora… pero también organizadora.
El universo dice:
“Vamos a limpiar antes de expandir.”
ÍNDICE
🌟 Semana 26 — Del 25 de junio al 1 de julio 2026
📅 Cuadro astrológico
🔮 Interpretación
🌊 Cáncer
🔥 Leo
🧹 Virgo
⚖️ Libra
🔥 Proyección emocional, económica y futura
🕯 Rituales recomendados
🎨 Colores que favorecen la semana
🔢 Números de la suerte
Este texto aborda temas sensibles relacionados con la imagen corporal y los trastornos alimenticios. Se comparte con la intención de generar conciencia y reflexión.
En un hermoso país habitaba una bella princesa de lindas mejillas. Todos hablaban de lo hermosa que se veía y pellizcaban esas mejillas mientras comentaban lo “gordita” que estaba. La princesa no sabía si aquello era un elogio o una burla.
La princesita fue creciendo y comenzaron a decirle que no debía comer tanto, que “se le notaba”. Los comentarios sobre su belleza aumentaban, siempre remarcando la esbeltez como ideal.
El suave aroma de tu piel, la brevedad de tu roce, la caricia de tu mano.
Lo intenso de un suspiro.
El palpitar de tu corazón que me dice que estás conmigo, que estás en mí.
Es como aspirar la mañana fresca.
Mientras ríes, mientras juegas, mientras aprendemos a ser lo que no somos.
Dejando de ser para simplemente estar: uno con otro, uno en el otro.
Sentir, besar, amar.
Un baile donde el sudor alimenta el ritmo.
El temor y lo incierto se disuelven en sueños compartidos…
hasta que despertamos.
Anoche soñé que alguien —a quien no conozco— me tomaba en sus brazos y me pedía matrimonio. Nunca me he casado. Mi rebeldía me llevó siempre a vivir en unión libre. No había reflexionado realmente sobre lo que significaba el matrimonio… hasta anoche.
Cada vez son menos los matrimonios. Desde mi perspectiva actual, después de haber vivido en unión libre, puedo ver con mayor claridad sus implicaciones. Para empezar, el compromiso: saber que una persona tiene la intención de estar “toda la vida”.
Me gusta leer los comentarios de todas las columnas que he escrito. El “plácido anónimo” ha aparecido en varias ocasiones en ellos, y fue justamente por eso que decidí criticar al crítico. Todo comenzó al notar un pequeño detalle que se repetía una y otra vez.
Un sueño me hizo despertar en medio de una inquietud fuerte. Caminaba tomada de la mano de mi novio —aunque no tengo novio— mientras una amiga nos acompañaba. En un momento me disculpé y me alejé. Al regresar, los vi desnudos, besándose.
Este sueño, de tintes claramente freudianos, me llevó a reflexionar sobre cómo el temor a ser engañados nos aqueja en todos los sentidos, con pareja o sin pareja. Hoy por hoy, la infidelidad continúa siendo uno de los conflictos que más tensión genera dentro de una relación.
Tus labios entreabiertos, la mirada tranquila, sin prisa. Las manos sostienen, los labios prueban, saborean, disfrutan. El movimiento es lento, casi hipnótico.
Mi atención no se despega de esos labios. El placer de observar, de anticipar. Los sentidos despiertan: la vista, el aroma, la imaginación. El deseo crece, se instala, se vuelve protagonista.
De mañana, temprano, el fresco del amanecer entra por la puerta que da a mi balcón. El ruido de los coches intenta imponerse, pero no logra romper las notas suaves que me acompañan.
Una voz profunda, acompañada de un piano sereno, llena el espacio. Miro al frente. El azul del cielo se despliega y, aunque mi mente trae recuerdos, miedos e ideas, todo se disuelve. El deseo de sentir el día es más fuerte que cualquier pensamiento.
Con el cabello recogido y la piel erizada por el viento, dejo que la voz de Bobby McFerrin envuelva el ambiente con su sencillez magistral. La música recorre el cuerpo, acompasa la respiración, despierta algo profundo y primario. La mente baila con notas complejas y simples a la vez.