Tienes razón
Si crees que puedes, tienes razón.
Y si crees que no puedes… también.
La mente no discute contigo.
No te contradice.
No te pide pruebas.
Te cree.
Cada pensamiento que repites se convierte en una instrucción interna.
Y cada instrucción termina moldeando tu conducta, tu carácter y tu destino.































