Despertarte a las 3 AM.
Sentir que te esfuerzas y nada termina de avanzar.
Ganar dinero… pero que siempre “salga algo”.
Enojarte sin razón aparente.
Rodearte constantemente de personas problemáticas o negativas.
Muchas veces el problema no eres tú.
Es exceso de carga en el campo de la energía.
Cuando el flujo energético se bloquea:
• las oportunidades se frenan
• el ambiente pesa
• la mente se satura
• y todo comienza a sentirse más difícil de lo normal.
