La paz
Ese Lujo Invisible
La paz es un lujo que casi nadie valora… hasta que desaparece.
Baruch Spinoza
“La paz no es la ausencia de guerra; es una virtud, un estado del alma, una disposición hacia la benevolencia, la confianza y la justicia.”
Creemos vivir en paz, pero caminamos con miedo.
Miedo a salir, a mostrar lo que tenemos, a habitar con libertad el espacio que supuestamente nos pertenece. Hay personas que cuidan a otras personas que, en teoría, deberían ser libres. Y aun así, muchos solo logran sentir un respiro cuando salen de la ciudad, cuando regresan al campo, cuando se alejan de todo.
Eso no es paz. Es una tregua momentánea.
La libertad, la paz y la armonía se han convertido en conceptos difusos en nuestra época. Palabras que se pronuncian mucho, pero se comprenden poco.
La historia no ayuda demasiado. En Mesopotamia se registra la primera guerra documentada de la humanidad. Lagash y Umma disputaban campos fértiles. Tierra. Recursos. Supervivencia.
Desde entonces, las sociedades no han dejado de buscar fertilidad, incluso cuando por dentro comienzan a secarse.
Eso me lleva a una comprensión incómoda pero honesta: vivimos en un planeta con asedios. Con tensiones. Con miedos que incluso los más fuertes conocen. La paz absoluta, como estado externo permanente, quizá nunca ha existido.
Pero la paz interior… esa sí.
La paz está en lo cotidiano.
En el trabajo bien hecho.
En la forma en que habitamos nuestra familia.
En cómo gestionamos lo que sucede dentro de nosotros.
No podemos intervenir en las decisiones de las naciones ni en los actos de otros. Pero sí podemos intervenir —y de manera decisiva— en lo que ocurre en casa, en nuestro espacio interno, en nuestro territorio emocional.
Evita pelear por territorio dentro de ti.
Si aplicamos la ley de correspondencia —lo que es arriba es abajo— entonces un ser en paz genera hogares más pacíficos, familias más armónicas y, quizá, un movimiento silencioso que termina alcanzando algo más grande.
No es evasión.
Es responsabilidad consciente.
Es intervenir donde sí tenemos poder.
Coloca ahora tus manos en el corazón.
Respira.
Siente cómo esa paz empieza a manifestarse dentro.
Luego abre las manos y permite que esa misma paz se proyecte hacia afuera.
Que tu 2026 inicie con armonía.
Que empiece con amor.
Y que la paz deje de ser un lujo… para convertirse en una práctica diaria.
El 7 de Nykte es un espacio para quienes eligen pensar con conciencia.
Bienvenida, bienvenido.
Si este texto resonó contigo, quizá sea momento de habitar tu mente con mayor conciencia.
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Gracias. Recupero mi paz interior cuando medito, para mí es el momento de liberar los pensamientos y sentimientos más obscuros e intrusivos. Respirar concientemente, eso también es meditar.
ResponderBorrarSin lugar a dudas! mantener tu mente en el estado que corresponde y en el que mejor funciona, es todo un reto.
ResponderBorrarSaludos! Gracias por tu comentario!