lunes, 31 de julio de 2017

Kwan Yin


Les voy a contar una historia que leí hace mucho tiempo, disculparán las imprecisiones, pero es lo que mi memoria me permite. Antes, les quiero platicar que cuando leí esta historia, además de impactarme, me ha hecho reflexionar mucho sobre el amor y el encuentro de las almas, del cual les hablaré después de contarles esta historia:

Kwan Yin

Cuenta la leyenda que en algún lugar de China (cuyo nombre no recuerdo), habitaba una hermosa mujer junto a su padre quien era campesino, como la mayoría de ahí, pero había perdido la vista. Por esa razón su hija no se apartaba de su lado, ayudando y cuidándolo.

Un día, su padre soñó que si llevaba dos costales de arroz al templo la recuperaría. Pero ellos eran muy pobres para poder juntar tanto arroz. Así que el hombre llorando, le platicó a su hija y ella preocupada pensó como poder conseguir esa cantidad. Sería capaz de todo con tal que su padre recuperara la vista.

Ese día, había llegado un grupo de barcos al puerto, ellos estaban consternados porque no podían pasar un punto del mar para poder comerciar, resulta que el mar estaba muy enojado. Pensaban que si sacrificaban a alguien de corazón puro, el mar se calmaría.

Kwan Yin, caminaba al templo, cuando se topó a un grupo de ellos, así que pensó en pedirles los sacos de arroz a cambio de lo que ellos le pidieran. Cuando los marinos vieron la solicitud y la razón de lo que esa bella mujer les pedía, supieron que era la persona indicada para calmar la furia marina. Por ello le expresaron lo que querían a cambio y ella miró hacia donde se encontraba la casa de su padre. Y si, era capaz de dar su propia vida a cambio de que su padre volviera a admirar un atardecer. Así que hicieron los acuerdos, zarparían al amanecer.

Los granos de arroz amanecieron en el tempo y ella lloro esa noche mientras se despedía de su padre, sin que él supiera que ella jamás volvería.

Antes del alba, ella zarpaba con aquellos hombres quienes con el corazón en la mano agradecían por aquel sacrificio que ella haría. No solo su padre recuperaría la vista, podrían alimentar a muchas familias que dependían de que ese cargamento llegara a su destino.

Llegado el momento, ella saltó sin dudar. Sabía lo que representaría su vida y llorando por no poder ver a su padre admirar las bellezas del mundo, se sumergió en aquel remolino salvaje que la recibió con sus aguas abiertas.

Al principio sintió miedo, luego se fue hundiendo y fue cayendo en un ensueño…

El mar al recibirla, sintió el amor que en ella reinaba y decidió que no tomaría su vida, al contrario. Una flor de loto la envolvía en su sueño. Por supuesto que ese hermoso gesto tuvo consecuencias en la personalidad del mar, el cual abrió sus aguas y los barcos pudieron navegar a salvo.

Una mañana, el príncipe de China, hacia un recorrido por los linderos del mar, estaba consternado porque no encontraba a una mujer a quien amar. Ciertamente había mujeres bellas en su entorno que darían todo por ser sus compañeras, pero ninguna le hacía estremecer hasta los puntos del amor. Y él, esperaba a que una mujer despertara en él, el amor pleno. Creía muy dentro de sí, que reinar al lado de una mujer así, le haría ser justo con su gente y así poder protegerles.

Por eso, ese día le había llevado un hermoso ramo de flores al mar, para pedirle a la mujer que tanto esperara. Mientras platicaba con el mar, soltaba una a una las flores que eran recogidas de inmediato y desaparecían entre las olas. Cuando al fin desapareció la última, del fondo del mar surgió algo imposible de comprender. Una flor de loto gigante.

La flor de loto, llegó a tierra, tocando suavemente la arena. El príncipe miraba perplejo aquella imagen, no pensaba en nada, solo en la hermosura que aquella flor le reflejara. Por eso no pudo resistirlo y la tocó, ésta comenzó a mover cada uno de sus pétalos que permanecían cerrados rebelando la hermosa figura de Kwan Ying quien permanecía adormecida en completa calma.

Al quedar completamente destapada, la mujer comenzó a despertar. El príncipe quedó completamente enamorado de sus ojos. La tomo de la mano y la hizo su esposa. Brindándole todo el amor que era capaz de dar. Pero algo pasaba en ella, todos los amaneceres sus ojos miraban al mar y lloraba, durante el día era la mujer más gentil y maravillosa y al llegar el atardecer, volvía a mirar al mar y llorar.

El príncipe quien le amaba hasta el fondo de su alma, se sentó a platicar con ella. No comprendía el por qué de su tristeza, por un momento pensó que no era feliz a su lado. Ella al contrario, era la mujer más feliz, ya que el hombre, además de ser hermoso, tenía una forma increíble de tratarla.

Así que le narró su historia de cómo había llegado a esa flor y su sacrificio. El hombre al conocer de su padre ciego, la abrazó y comenzó a llorar a su lado. Ciertamente el corazón de esa hermosa mujer era el más hermoso que jamás había imaginado. Capaz de dar su vida por amor.

Así que juntó a sus concejales, pronto sería su coronación como Rey y decidió dar una fiesta de celebración previa, mando llamar a todos los invidentes del reino y personas humildes. Quienes sorprendidos comenzaron a arribar al a las tierras del rey, eran hospedados y alimentados, celebrados y queridos. Kwan Yin comprendió el gesto amoroso de su amado. Ansiosa esperaba, ciertamente su sacrificio debería haber devuelto la vista de su padre, pero si no, ella lo vería muy pronto aparecer.

El arribo de las personas era muy lento, el impedimento visual les dificulta poder apurar sus pasos, ella miraba con ojos de desencanto, ya que habían pasado varios días y no veía a su padre. Entonces vio acercarse a los marineros con quienes había hecho el trato, junto a ellos reconoció la silueta del hombre quien le había enseñado por primera vez el fuego del amor. Así que corrió sin poder ver ella misma, por las lágrimas que llenaban sus ojos.

Los marineros acompañaban a dejar al hombre, en agradecimiento al sacrificio que su hija hizo. Al verlos guiar a su padre supo que había sido en vano, porque no había recuperado la vista. A cambio ellos habían cuidado y alimentado al anciano, agradecidos porque sus familias no padecerían hambre por varios años. Al verla quedaron paralizados, la reconocían, ellos pensaban que había perdido la vida y ahora era la princesa de su país y pronto sería la reina y su guardiana. Así que se hincaron a saludarla, ella abrazó a su padre quien al sentirla comenzó a llorar. Cuando al fin las lágrimas de ambos cedieron, el abrió sus ojos y miró a su hija. Hermosa, como la recordaba y más hermosa en su atuendo de princesa.

No lo podía creer. ¡Había recuperado la vista!

Aún ahora que se las cuento, un nudo en la garganta me llena mis ojos de lágrimas. Más porque al conocer esta historia mi propio padre estaba con vida y ahora que se las cuento, no.

Reflexión:

El amor más puro es el de los hijos a los padres y el de ellos a nosotros. No siempre seremos los mejores o haremos lo mejor, pero al ver nacer a nuestros pequeños, nuestra alma se llena. Pero el amor de las almas pares, es un amor que trasciende tiempos, universos, historias y vidas. Cuando un ser humano se llena de esas tres formas de amor, logra la trascendencia.

Kwan Yin, jamás pensó en ella ni pidió nada para ella, siempre pensó en el bienestar de quienes amaba, porque esa es la forma más noble del amor. El príncipe es también un ser de corazón noble, pleno y por eso supo reconocerla al momento de verla.

Pero más allá de toda la simbología presente en esta hermosa historia, hay un dato importante que tenemos que tomar en cuenta.

Los actos de ella, la envolvieron en su flor de amor o de loto. Cada pétalo la cubrió y envolvió. Pero ella se mantuvo adormecida en todo momento, en espera. Él, haciendo uso de su voluntad, tocó su flor y gracias a que él mismo mantenía sus intenciones puras, la flor de ella, fue abriendo uno a uno sus pétalos, hasta que al fin ella abrió su corazón.

El amor, es un acto de dulzura, que debe ser tomado con la mayor delicadeza del universo, porque en estos tiempos del amor de Tinder y Facebook, en donde quieren seleccionar a alguien por el tamaño de sus pechos o de sus nalgas y elegir con base al miedo. El corazón se va oscureciendo.

Cuando es el Universo quien elige el momento en que ante la energía masculina aparece la flor que le corresponde. Si tiene sus intenciones puras, la podrá reconocer y ella, si mantiene su corazón puro, podrá permanecer el tiempo necesario para que el universo les reúna.

Y este evento a todos nos va a suceder, solo es cuestión de paciencia y tiempo. Porque el amor es un bien artesanal que se labra con tus propias manos y se toma su tiempo en perfeccionarse.

Hoy, ella ha sido deificada y muchas cosas se cuentan al respecto de ella. Y hay una tradición peculiar que me encanta en lo personal. Hay figuritas de ella, que tienen una mano floja. Dicen que si le quitas la manita y la escondes, ella te ayuda a encontrar a tu alma gemela.

En fin, les dejo esta pequeña historia que espero les haya gustado y me dejen algún comentario. Si desean contactarme para asistir a terapia o consulta, les recuerdo que practico el Reiki y la energía universal y asesoro con el Tarot. Estaré dispuesta a ustedes en el WA 5530779785


GRACIAS. 

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