lunes, 27 de octubre de 2014

Mis niñas


28 de Octubre del año 2002, el día más horrible en mi vida, mi hijo se iría en los brazos de su padre, diciéndome adiós con su manita, ese fue el último día en que lo vi como un bebé. Lo vi una vez más a los seis años y no lo he vuelto a ver. En un mes más cumplirá 14 años, cuento los días en que sé que él me buscara. Ya pasé la línea en donde lo legal podría haber cambiado algo. Lo hice, dos años de juicio empantanados en Toluca, Estado de México. Si, las leyes en México podrán ser maravillosas, pero pareciera que la aplicación o no de la justicia, depende de los medios económicos de la persona. Ahora, a esperar a que él me busque, sé que ese tiempo pronto llegará.



En fin, muchas madres podrán comprenderme. El dolor de ésta pérdida ha sido pieza angular en mi vida, los primeros años la destruyó, ahora la construyo con consciencia. En Noviembre cumple años mi pequeño, ahora ya adolescente; en Diciembre, viene mi cumpleaños, luego los eventos nostálgicos de Navidad, fin de Año, la ausencia de mi padre a la mesa, las heridas de una guerrera sangran a carne abierta por estas fechas.

Hace cuatro años, mientras mi hija cursaba el tercero de primaria, la mamá de uno de sus compañeros me invitó a ésta campaña que cambiaría el ritmo de mi vida.

Si, el dolor solo puede mitigarse cuando haces algo por los demás. Y hace cuatro años “mis niñas” me lo enseñaron.

Les voy a contar:

Esta señora, me invitó a conseguir “padrinos” para darles un regalo de navidad a unas niñas de un orfanatorio que no recibían en ese entonces ningún tipo de ayuda. Así que fuimos a visitar a las madres para corroborar todos los datos e información de las niñas. La lista de ropa, tallas, edades, en fin.

Al llegar, los baños estaban descompuestos, el lugar se miraba oscuro, las paredes grises, carcomidas por el tiempo, las niñas vestidas muy limpias pero con ropa vieja. Una de las madres, me abrazó en agradecimiento por preocuparme por sus niñas, ese día, mi vida cambio. Me di cuenta que el dolor que mi corazón cargaba no era ni tan grande ni tan fuerte al mirar el rostro de éstas pequeñas, todas víctimas de violencia, algunas violentadas tan fuertemente que en sus rostros de niña, guardan toda la evidencia de un pasado que las acecha en cada una de sus palabras y sus noches.

Los ojitos de mi pequeño, estaban ahí… en cada una de esas pequeñas. Así que me puse manos a la obra, hice unas llamadas y convencí a mi amigo Raúl Flores de Antena 3 para que les hicieran una entrevista, luego comencé a hacer escándalo en twitter, lo pedí como regalo de cumpleaños, pedí tantos regalos como niñas habían. Al principio todos pensaron que encontrarían una lista de cosas para mí, pero cuando se dieron cuenta que se trataba de una lista de cosas para “mis niñas” comenzaron a cooperar.

Ahora “mis niñas” viven en mejores espacios, un anónimo Senador, ayudó a éstas mejoras sin pedir ni un recibo a cambio, muchas escuelas y personas han decidido ayudarles y me da gusto como cada año “mis niñas” mejoran. Y ¿Qué creen? Mi corazón volvió a sonreír. Si, sigo sintiendo el dolor de la ausencia de mi hijo, pero sonrío y lloro, ya no solo lloro en estas épocas.

Creo que ese, es el verdadero amor.

Este año el reto se presenta nuevamente, y ya mi corazón me exige que me prepare para repetirlo, me han hecho comentarios sobre lo complicado que será para mí el coordinar éste año el evento. Pero les respondo:

Mira, de no ser por mi participación en la TV de Capital 21, en Publimetro, a partir de ésta semana en www.acusticaradio.com.mx en donde hablaré de Salud energética, de iniciar a las 11 am llamados angélicos en la colonia Nápoles por la calle de Filadelfia, consultar a todos mis pacientes con el Tarot y en Curves Anzures dando cristaloterapia y terapia psicobioenergética, además de los talleres y conferencias sobre ángeles y salud energética  que estoy yendo a dar a todo el interior de la república y sin tomar en cuenta que tengo que sacar a mi perra todos los días, cuidar a mi hija, estar al pendiente de lo que su maestra me pida, ver a mi mamá y platicar religiosamente todos los días con ella, además de suspirar por el amor que tarda en llegar a mi vida. No creo que tenga muchas cosas que hacer, así que seguramente tendré tiempo de sobra para poder hacer lo que mis niñas necesitan éste año para poder tener todo que se requiere para celebrar que aún estamos vivos. Y creo que no dejo un segundo sin vivir a plenitud.

¿Y saben? Esa es la razón por lo que lo hago, para mostrarles a ellas que tienen oportunidad de hacer algo mejor, para ellas y para otras personas. Este es mi cuarto año y no pienso dejar de hacerlo por una agenda medianamente llena. Así que ha llegado el momento de pedir ayuda.

Si, este año requeriré de padrinos y voluntarios, quienes no puedan cooperar económicamente, entonces tendrán que cooperar ayudándome a coordinar éste evento.

Les voy a dejar el correo en donde coordinaré el evento: yomerasoy@nykte.com les voy a pedir que escriban quienes quieran participa como “Voluntario”, “Padrino” o “Voluntario Padrino” a quien quiera participar de ambos modos.

Les comento que el día del evento, pueden estar presentes quienes deseen hacerlo. Pueden ver que se entreguen sus regalos, sin embargo los regalos se les darán a todas de manera coordinada para que no haya premuras. Recuerden que para las niñas, no recibir su regalo éste año, es una angustia.

Agradezco a todos los que participen de éste evento y este año esperemos aprender mucho y seguir creciendo con éstas pequeñas que año con año han sonreído gracias a su cooperación.


 Orfanatorio la Paz

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